LA NBA eligió a los 75 mejores jugadores de su historia y entre ellos no está Pau Gasol. Nuevo ejemplo del despropósito, de la mediocridad permanente a la que nos conduce el pensamiento en modo patria: el elegido hace unas semanas segundo mejor deportista español de la historia, por detrás de Rafa Nadal, solo alcanzó a escala universal una trascendencia secundaria en su propio deporte.